20 de agosto de 2012

Masters of the Universe #2 - Man-At-Arms

Sé que nos suena divertido, pero hagamos un recuento. Ahora mismo hay en marcha tres colecciones de cómics de los Masters del Universo: los minicómics de Mattel y Dark Horse Comics, que acompañan a algunas de las figuras de Masters of the Universe Classics; la nueva serie de DC Comics He-Man and the Masters of the Universe, de la que ya comenté el primer número aquí; y los capítulos individuales de Masters of the Universe, a la venta exclusivamente en formato digital.

Lo sé, os importa un carajo; pero si seguís estas historias a través del blog, los saltos de una colección a otra pueden liaros bastante. Si sois idiotas, quiero decir, porque los minicómics ni los he tocado. Es sencillo: una colección lleva "He-Man" delante y la otra no.

La historieta que comentaremos hoy se corresponde con el segundo número de la edición digital, que en este caso no lo protagoniza un mindundi como Sir Laser-Lot, sino un viejo conocido y favorito de los fans: Man-At-Arms, una de las pocas personas que comparten el secreto de He-Man para cocinar frijoles sin que queden duros.

El argumento es muy simplón, y el guión de Kyle Higgins, con gran parte de acción y una pequeña parte de mitología, me trae por su simplicidad recuerdos de los viejos tebeos de la revista británica Adventure, que en España publicó Ediciones Zinco. Por otro lado, los dibujos de Pop Mhan, aunque inconsistentes en su calidad a lo largo del número, suponen una evidente mejora respecto del trabajo que hizo Howard Porter en El caballero perdido.

Entre los picos de las Montañas Místicas, al norte de la Torre de Vigilancia (una atalaya de la línea de juguetes original que se vendía junto con la Garra Voladora y que podía incorporarse al playset del Castillo de Grayskull, como sabrá cualquier nostálgico recalcitrante con conocimientos enciclopédicos sobre los Masters del Universo), hay un templo que ayer mismo no estaba allí, lo que demuestra fuera de toda duda que su construcción no fue adjudicada a ninguna promotora española.

Cuatro guerreros practicantes de magia elemental vigilan el templo desde los puntos cardinales con sus ojos refulgentes y una pose de orgullosa suficiencia, por lo que penetrar en él sin ser visto parece una misión imposible hasta para Ethan Hunt.

Estos ojos son ideales para leer en la cama por la noche.

De repente, un largo SCREEEEEEEEEEE- que enorgullecería a Rob Halford rasga el aire y uno de los guardianes cae de cabeza desde su puesto de vigilancia. Abajo solo hay rocas, así que cabe suponer que se habrá partido el cráneo y que ahora sus sesos estarán salpicados por el suelo. Pero esto no nos lo muestran, supongo que para no herir nuestra sensibilidad. Hubo bastantes quejas por parte de la comunidad de mojigatos cuando Sir Laser-Lot convirtió en pulpa la cara de un hombre-bestia en el capítulo anterior.

Frente al templo, una figura en la sombra desactiva su neuralizador sónico (patente en trámite). Se trata de Man-At-Arms, el maestro de armas de Eternia, alzándose con su varonil mostacho en una viñeta enorme para que el lector aprecie debidamente el nuevo diseño de su armadura, que debería pesar lo bastante como para que no pueda hacer la mitad de las cosas que hará en este cómic. No obstante, para ser un doble de Wyatt Earp con un orinal futurista por casco, hay que reconocer que el tipo tiene pinta de partir el bacalao.

Además, sus frases son de lo mejorcito del cómic, empezando por esta:

"Puede que yo no sea un mago, pero hay una razón por la que me llaman Hombre de Armas".

Creo que la palabra "razón" está en negrita porque se refiere a su pene.

Aquí manda mi p****.

Las siguientes viñetas nos llevan hasta el interior del Castillo de Grayskull, donde nos explican en un flashback qué narices hace el bueno de Duncan cometiendo actos de vandalismo en el único templo budista de Eternia. Uno no se mete con las religiones minoritarias porque sí.

Como muchas otras historias de este planeta de otro universo, todo comienza con uno de los encarguitos de la Hechicera, que necesitaba la ayuda de Man-At-Arms (y por ayuda me refiero a que él haga todo el trabajo, mientras ella se hace la cera) para penetrar en el Templo del Clan de Knoll y recuperar el Ojo de Crono, una reliquia que permite a su poseedor viajar a través del tiempo si necesidad de robar plutonio a terroristas libaneses y que, junto con el Ojo de Caos, que controla el espacio, decoraba las cuencas de la fachada del Castillo de Grayskull hasta que unos brujos los birlaron muchos años atrás, antes de que entrara en auge el negocio del cobre.

Man-At-Arms, lacónico, pregunta a la Hechicera si no puede ella misma recuperar el Ojo con uno de sus hechizos; pero como cualquier seguidor de la serie de dibujos animados sabrá, la Hechicera suele ser tan útil como una señal de tráfico en el Grand Theft Auto. Y es que, ¿qué se puede esperar de una solterona que se disfraza de pájaro, casi nunca sale de casa y habla de sí misma en primera persona del plural? Conformémonos con que en esta vuelta de tuerca a la franquicia, el escote le llegue por debajo del ombligo; le da un rollo así como entre furry y Margaerye Tyrell bastante sexy, la verdad.

¿El Tejido del Todo? Sí, creo que guardo uno de esos en algún cajón.

Y ahora regressemos al presente para seguir los pasos de Man-At-Arms en su misión de infiltración de un solo hombre. Si lo pensáis bien, recuerda bastante al primer Metal Gear Solid, solo que sin cigarrillos, ni cajas de cartón, ni robots gigantes, ni tías en bragas haciendo abdominales, ni... Vale, no es exactamente como el Metal Gear Solid. Aun así, voy a imaginarme que la voz de Man-At-Arms suena como la de Solid Snake.

Después de eliminar, como vimos más arriba, al guardia del exterior, que, en el mejor de los casos, tiene por delante un triste futuro de aplicarse deducciones por minusvalía en el IRPF, Duncan entra en el templo como Pedro por su casa.

A la vuelta de una esquina, su visor de infrarrojos revela la presencia de un grupo de condones gigantes (o tal vez brujos, es difícil de distinguir por las siluetas), y nuestro mañoso héroe decide evitar la confrontación con ayuda de un dispositivo de camuflaje similar al de Depredador (el alienígena, no la película, aunque mi edición especial en DVD también debe de tener instalado un dispositivo de esos, porque hace tiempo que no la veo por ninguna parte).

Cuando quiera utilizar el Codec, pulse el botón Seleccionar.

Man-At-Arms encuentra el Ojo de Crono en una sala que aparentemente no está vigilada, pero cuando se dispone a hacer su numerito a lo Indiana Jones para recuperar la reliquia, los brujos le sorprenden con las manos en la masa. "Es curioso que menciones a Indiana Jones, Tipo de la Brocha, porque Man-At-Arms se parece mucho a Tom Selleck y este actor fue uno de los primeros candidatos para interpretar a Indy en En busca del Arca perdida". Lo sé. Ese es mi rollo.

El líder del Clan de Knoll dice que sabían que había un intruso en su templo desde que se cruzaron con Man-At-Arms en el pasillo, porque, aunque oculto a la vista, su respiración provocaba un cambio en la presión del aire, cosa que, aparentemente, ellos, con sus abracadabras y sus hockety-pockety, podían sentir, lo que no explica por qué no lo detuvieron antes; pero, bah, es solo un cómic, no tiene por qué tener sentido.

"No estoy seguro de qué es más impresionante: que sepas qué es lo que estás mirando... o que pensases que podrías salir de aquí con ello. Bastante audaz para alguien que no muestra rastro alguno de hechicería", dice el brujo, que debe de tener una lista de frases preparadas para este tipo de eventualidades.

"Y aun así... aquí estoy", contesta Man-At-Arms, más chulo que un Pirulo y dispuesto a dar caña a quien se le ponga por delante.

Esto es lo que ocurre cuando "compras" tu ropa en un contenedor de ropa usada.

Y sin más preámbulos, comienza el combate, que se salda en unas pocas pero intensas viñetas llenas de fuegos artificiales y acaba con Man-At-Arms desarmado y algo chamuscado después de recibir el impacto de varios ataques mágicos. Tío, todo el mundo sabe que no puedes derrotar a un brujo de nivel 80 con un guerrero de nivel 23.

Sin embargo, y a pesar de que el viejo soldado no las tiene todas consigo, cuando sus enemigos le preguntan cómo piensa pasar por encima de ellos, les contesta que no va a hacerlo y, sin más, pulsa un botón oculto en su guante que activa la aeronave que tenía aparcada fuera. La nave se planta en un santiamén delante del templo, dispara una andanada láser y vuela por los aires buena parte de la fachada y del tejado. Un botón jodidamente eficaz el de ese guante, ¿no?

Aprovechando la confusión provocada por las inexplicables explosiones (¿qué clase de madera han utilizado para construir el templo?), Duncan sale por patas del templo con el Ojo de Crono, se agarra a una conveniente cuerda que cuelga de su nave, trepa por ella y se aleja triunfante a bordo del alucinante vehículo (juguete no disponible) mientras el caos se desencadena debajo de él. Se queda solo a un "¡Yippee-kai-yay, hijos de puta!" de ser una estrella del cine de acción.

En algún sitio, Michael Bay hincha sus pantalones.

De vuelta al Castillo de Grayskull, Man-At-Arms suelta otra línea con gancho ("Pides un Ojo de Crono, consigues un Ojo de Crono") y entrega la reliquia a la Hechicera, que felicita al viejo soldado por su labor, mientras se pregunta para sus adentros si será mucho abusar pedirle también que baje a comprar pan y alpiste; ya sabéis, para cuando se convierta en pájaro.

Man-At-Arms le quita hierro al asunto diciendo que es todo parte del trabajo, y se dirige hacia la salida alegando que tiene una cita con una bañera llena de hielo, a lo que la Hechicera responde ofreciéndose a curarle ella misma... y lo que surja, supongo. Según las revistas de cotilleos, entre Duncan y la Hechicera existe un tórrido romance desde hace años, así que no debería sorprendernos. Incluso aceptó ser el padre adoptivo de Teela, la hija de la Hechicera. O puede que Teela fuera un clon y estuviera pensando en otra cosa, no sé si me seguís...

No obstante, el maestro de armas rechaza la oferta, porque "ya me conoces, no soy un hombre de magia". Qué tío, haciéndose de rogar y usando la negrita sin ton ni son. Apuesto a que lo único que quiere es regresar al palacio, bañarse y sentarse en calzoncillos delante del televisor con un pack de cervezas bien frías. Man-At-Arms es, definitivamente, el señor de sus dominios.

Hagáis lo que hagáis, no os fijéis en el brazo de la Hechicera en la última viñeta.

En conclusión, para dos autores de los que no había oído hablar hasta ahora y por los 0,99$ que cuesta, el cómic no está mal. Se lee en un suspiro, es intenso y presenta bastante bien al personaje actualizándolo para mejor. De hecho, no hay color. El Man-At-Arms que yo conocía era lo bastante idiota como para inventar una máquina que funcionaba con una fuente de energía que ni siquiera podía encontrarse en Eternia (lo vimos en el especial navideño), y ahora, en cambio, me recuerda a Batman, pero con bigotón: un tipo duro cargado de artilugios alucinantes y con más frases lapidarias que una película de Arnold Schwarzenegger. Que siga así y seré su fan número uno.

12 comentarios :

  1. Este no esta mal y queda establecido que Duncan es un tipo duro.

    Sin embargo la hechicera es una inútil en cualquier universo o adaptación, aunque el escote hace que mejore algo.

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  2. @Vladek....
    será inutil, pero tiene tetas... y genera un poco de tensión heterosexual

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  3. De no mencionar las propiedades elásticas del brazo de la Hechicera, nunca lo habría notado.
    Un gran cambio hacia el nuevo Man-At-Arms versión Tom Selleck de acción, esperemos que siga así.

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  4. No viene a cuento pero me he reido un monton con la referencia a Asterix y las doce pruebas :D

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  5. Vladek y Millus: Ahí estoy con Millus. Esto era necesario en los Masters del Universo, igual que cambiar las medias de Adam por pantalones.

    LacraESECEFE: Lo que no entiendo es que una pifia como esa haya llegado a publicarse. Deben de ir con mucha prisa.

    DarkDrago: Nunca está de más una buena referencia.

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  6. Sabiduría Inmunda20 de agosto de 2012, 20:24

    A mi la hechicera me hacia tilín en su época, luego, al salir la peli del Lundgren, ingenuo de mi, pensé que pondrian una actriz buenorra y resultó ser una vieja con corona de plástico ,eso si, su función habitual en la serie como inútil total hibia sido adaptada a la perfección. :D

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  7. El cómic debería incluir una advertencia indicando que su lectura puede acarrear un aumento peligroso de la hombría del lector y el crecimiento descontrolado de vello facial sobre el labio superior.

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  8. Soy yo ¿o la hechicera se está ofreciendo para hacerle un ejem, ejem, pajote? Y si esto es así, ¿por qué se va el bigoton? ¿acaso le esperan sus amigos en la Ostra Azul? ¿Y Skeletor? ¿Qué opina de esto?

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  9. la verdad no tenía pensado leer ninguno de los comics que publican pero tus reseñas me han convencido y además por ese precio está muy bien.

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    1. y esta colección tiene mejor pinta que la otra de la que has hablado.

      ¿Vas a reseñar los minicomics de Mattel y Dark Horse? Mejor aprovechar ahora que hay material nuevo que a saber cuando vuelven a sacar algo.

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  10. Sabiduría inmunda: A mí me gustaba Evil-Lyn, especialmente sin casco. A su manera, ese pelo corto súper oxigenado era sexy.

    Anonimo: ¡Debería!

    Macdonald: El bigotón se va porque no le va el rollo del sexo tántrico. Skeletor opina que montárselo con mujeres es de mal gusto.

    Mixtli: Quizá reseñe los minicómics cuando los tenga todos, pero no quisiera saturar el blog con este tema. Más, quiero decir.

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  11. Mmmm... yo creo (o espero creer...) que aun tiene que salir algo grande sobre los masters; y ni siquiera tiene que ser por fuerza algo oficial; viendo la cantidad de gente que está "por ahí fuera" y que tiene aptitudes sobradas para esto y mil cosas mas es de suponer que alguno de esos hipotéticos individuos hubiese sido fan en su momento de los mastes... y se haya puesto al día con la nueva colección... y tuviese tiempo para ponerse a hacer algo... y... y...
    Aunque estos cómics oficiales también están bien::: ^^
    Saludos!!!!

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